Resulta muy común confundir con pecas, las manchas por el sol, pero hay más tipos de manchas que pueden aparecer en la piel por diferentes motivos y que deben ser tratadas de forma específicas.

Las manchas en la piel pueden comprender desde manchas solares, manchas que dejó el acné, manchas por cicatrices, pecas, melasma o paño, así como otros tipos de manchas.

Una de las más comunes son las manchas del sol y estas tienden a confundirse con pecas. Estas manchas, también puede surgir por reacciones a sustancias, hábitos personales, genética y hormonas.

 

Manchas superficiales

Estas manchas se encuentran más cerca de la superficie de la piel, incluyen algunos lunares, pecas, daño solar o manchas de la edad. Todas ellas, se pueden tratar de forma muy efectiva, obteniendo resultados a corto plazo.

 

Manchas por marcas de acné o cicatrices

Estas manchas pueden ser profundas o superficiales. Los tratamientos que combaten estas manchas resultan efectivos en su mayoría, pero para tener un mejor resultado y desvanecerlas radicalmente se deben tratar los más rápido posible, ya que con el tiempo, van penetrando en la piel con profundidad, dificultando su eliminación.

 

Manchas profundas:

Estas manchas pueden ser causadas por predisposición genética, exposición al sol, fluctuaciones hormonales relacionadas con el embarazo, menopausia, anticonceptivos orales, terapias de reemplazo hormonal, etc.

Los tratamientos para este tipo de manchas más profundas es a largo plazo y la idea es controlar y suprimir la formación de las células que dan lugar a dichas manchas.

Es imprescindible para estas manchas además del tratamiento cambiar ciertos hábitos o cuidados de la piel cotidianos para controlar la posible aparición de nuevas manchas.

 

Consejos:

Utiliza un bloqueador solar diariamente para evitar la aparición de nuevas manchas, sobre todo en la cara.

Toma medidas lo antes posible. Cuanto más tiempo pase más compleja será la eliminación de las manchas